La comunidad científica internacional está desarrollando la nueva generación de escenarios climáticos que alimentará el Séptimo Informe de Evaluación del IPCC (AR7), cuya síntesis está prevista para finales de 2029 (aunque los primeros resultados de CMIP7 comenzarán a estar disponibles a mediados del 2026 gracias a una vía rápida —el Assessment Fast Track— para acelerar la generación de datos relevantes para evaluaciones internacionales, análisis regionales, modelos de impacto y servicios climáticos). Esta evolución no supone una reducción del riesgo climático, sino un desplazamiento del foco desde trayectorias extremas ut hacia escenarios más próximos, plausibles y conectados con la realidad económica, energética, tecnológica y regulatoria actual.
El nuevo marco ScenarioMIP-CMIP7, descrito por Van Vuuren et al. (2026), plantea una nueva arquitectura de escenarios de calentamiento alto, medio y bajo, orientada a explorar de forma más integrada la evolución del sistema climático, los impactos, la mitigación, la adaptación y los sistemas socioeconómicos. Este marco servirá como una de las bases científicas para la investigación climática que alimentará el próximo ciclo del IPCC
Los nuevos escenarios reflejarán mejor las tendencias observadas y las políticas climáticas existentes, reduciendo el peso de escenarios extremos, considerados hoy poco plausibles.
Las trayectorias más extremas como la SSP5-8.5, seguirán siendo útiles para ejercicios de estrés, pero no necesariamente la referencia principal de planificación.
• Ganan peso los horizontes temporales más próximos, especialmente 2030-2040, más útiles para decisiones de inversión, financiación, seguros, CAPEX y gestión de carteras.
• La nueva arquitectura busca integrar mejor variables climáticas, económicas, energéticas y socioeconómicas, como seguridad energética, agua, productividad, regulación, competitividad y adaptación.
• Aunque estos escenarios sean menos extremos que algunos de los utilizados en el pasado, siguen describiendo niveles de calentamiento suficientes para afectar decisiones reales de negocio: dónde producir, cómo proteger activos, qué proveedores utilizar, qué inversiones de adaptación acometer y bajo qué condiciones asegurar o financiar determinadas actividades.
• Revisar si los escenarios climáticos utilizados actualmente siguen siendo plausibles, actualizados y útiles para la toma de decisiones.
• Reservar los escenarios extremos para ejercicios de resiliencia, evitando utilizarlos como referencia principal de planificación ordinaria.
• Reforzar escenarios 2030-2040 vinculados a riesgos físicos, transición, adaptación y resiliencia operativa.
• Traducir los escenarios climáticos a impactos concretos sobre activos, sectores, carteras, cadenas de suministro, asegurabilidad y decisiones de financiación.
• Analizar cómo el cambio de escenarios puede afectar decisiones de apetito de riesgo y pricing
• Evaluar la vigencia y adecuación metodológica de los escenarios utilizados para analizar los riesgos climáticos frente a la nueva generación de escenarios CMIP7/IPCC.
• Recalibrar la arquitectura de los escenarios
• Analizar la sensibilidad de los resultados actuales ante la incorporación de nuevos escenarios.
• Analizar el impacto climático de los nuevos modelos sobre sectores, geografías, activos, carteras y modelos de negocio
• Incorporar los resultados del análisis de riesgos climáticos en la estrategia de financiación, inversión o aseguramiento
• Identificar riesgos y oportunidades de financiación vinculadas a adaptación, resiliencia, eficiencia energética, seguridad hídrica y transición industrial.
• Definir un roadmap de actualización para 2026, priorizando los cambios con mayor impacto estratégico y financiero.
Junio 2026
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