La OCDE ha publicado recientemente varios documentos sobre diligencia debida ambiental y social en banca y mercados de capitales, un análisis sobre los requisitos de reporting asociados a estos procesos, así como un mapeo de la legislación en este sentido a nivel internacional. En conjunto, refuerzan un mensaje claro: la diligencia debida se estructura en torno a la identificación, evaluación y gestión de impactos adversos, su adecuada documentación y un contexto regulatorio cada vez más exigente.
Qué ha cambiado
• Se consolida un enfoque basado en riesgos, centrado en la identificación, evaluación y gestión de impactos adversos ambientales y sociales.
• Se refuerza la necesidad de estructurar y documentar los procesos de diligencia debida, incluyendo riesgos identificados, medidas adoptadas y seguimiento de su implementación.
• Se amplía el número de jurisdicciones que exigen procesos formales de diligencia debida, aumentando la presión regulatoria sobre empresas y entidades financieras.
• En conjunto, la OCDE articula una secuencia clara: análisis de impactos, documentación estructurada y creciente exigencia normativa.
Qué implica para las empresas
• El foco se sitúa en la capacidad de identificar, evaluar y gestionar impactos adversos, así como en demostrar los procesos de diligencia debida.
• Se refuerza la necesidad de contar con información estructurada y trazable sobre riesgos, medidas adoptadas y seguimiento.
• La coexistencia de distintos marcos regulatorios introduce diferencias en alcance, metodología y reporting, lo que puede generar duplicidades y complejidad operativa.
Qué recomendamos hacer en 2026
• Revisar si los procesos actuales permiten identificar, priorizar y dar seguimiento a los impactos de forma consistente.
• Asegurar la trazabilidad entre impactos identificados, decisiones adoptadas y medidas implementadas.
• Avanzar hacia esquemas de información reutilizable que reduzcan duplicidades y mejoren la consistencia del reporting.
Cómo podemos ayudar desde Valora
• Diseño de modelos de diligencia debida basados en riesgos, alineados con estándares internacionales y adaptados al negocio.
• Estructuración de procesos y reporting para asegurar trazabilidad, consistencia y capacidad de respuesta ante distintos requerimientos.
• Identificación de brechas entre exigencias regulatorias y capacidades actuales de la organización.
• Industrialización y automatización de procesos de diligencia debida, permitiendo reutilizar información, reducir duplicidades y minimizar la dependencia de procesos manuales y de proveedores externos.
• Desarrollo de enfoques de “DD escalable”, combinando datos, herramientas digitales y analítica para cubrir grandes volúmenes de proveedores o contrapartes con menor coste y mayor consistencia.
Abril 2026
.
Contacta con un experto